Las barandillas metálicas son elementos esenciales de cualquier edificación, tanto por su funcionalidad, como por su aportación estética, en escaleras, balcones, terrazas y puentes. Habitualmente se fabrican con materiales metálicos como el bronce, el hierro y el acero inoxidable, lo que implica que requieren un mantenimiento adecuado para preservar su durabilidad, su apariencia estética. Y es que con el tiempo, la pintura que las protege puede empezar a dañarse y desconcharse, dejando el metal expuesto a la corrosión. Por eso conviene saber cómo quitar la pintura de una barandilla metálica.
En esos casos para proteger el material de la barandilla y, con eso su funcionalidad y estética es esencial, retirar la pintura vieja del metal, un proceso que aunque puede parecer laborioso a priori resulta clave para permitir la adherencia del nuevo revestimiento y prolongar la vida útil de la barandilla metálica.
Cómo quitar la pintura de una barandilla metálica
Antes de empezar con el proceso de retirada de la pintura vieja de la barandilla metálica, conviene preparar el entorno de trabajo y proteger el suelo ante la caída de residuos. Si se trata de una barandilla que está en interior, te recomendamos que mantengas ventilado el espacio. En exteriores, es necesario protegerse del viento para evitar respirar los vapores o partículas que se desprendan durante el proceso.
También habrá que proteger cualquier componente cercano a la barandilla que no vaya a ser decapado para evitar dañarlo, así como asegurar bien el soporte para evitar accidentes.
Además, durante el proceso, deberás usar un equipo adecuado para protegerte, compuesto por máscara, gafas y guantes de goma. En caso de que emplees una pistola de calor, recuerda que los guantes deben ser ignífugos y no de goma para evitar que se deterioren con la temperatura.
Cómo de decapar una barandilla de metal
Puedes recurrir a tres métodos para quitar la pintura de una superficie metálica: manual, mecánico, químico o térmico. La elección del método dependerá de cómo esté la pintura, así como del tipo de metal y la cantidad de superficie que debes decapar. Ten en cuenta que si se trata de una gran superficie, lo más adecuado será contratar a un profesional.
Cómo quitar pintura de una barandilla metálica sin lijar
En aquellos casos en los que el lijado podría dañar el metal o incluso para realizarlo en zonas de difícil acceso, los métodos químicos y térmicos son las alternativas más adecuadas.
Decapado químico
Consiste en aplicar un agente químico sobre la superficie pintada para que actúe, permitiendo quitar los restos sin dañar el soporte de metal.
Una vez aplicado y pasados unos minutos, la pintura comenzará a presentar ampollas, que será el signo de que se está desprendiendo del metal. Una vez toda la pintura se haya reblandecido, se puede proceder al raspado con una espátula o un cepillo de alambre para eliminar esos residuos fácilmente.
Ten en cuenta que si la barandilla cuenta con varias capas de pintura, tendrás que repetir la operación en cada una de ellas.
- Precauciones: al tratarse el decapante de un producto agresivo deberás tener mucha precaución al usarlo, evitando siempre el contacto directo con la piel o los ojos, mediante el uso de los accesorios de protección que te hemos recomendado anteriormente. Además, es importante que te asegures siempre de elegir el producto más adecuado para el tipo de pintura que deseas eliminar, ya que suelen variar.
Decapado térmico
Es el método que utiliza el calor para ablandar y quitar la pintura de la barandilla metálica, especialmente útil para espacios reducidos. Para ello, recurre a una pistola de calor, que expulsa aire caliente que permite que la pintura comience a ampollarse y se vaya despegando del soporte metálico. Una vez se haya ablandado, se pueden retirar los restos del soporte fácilmente, con una espátula de metal, un rascador triangular o un cuchillo de pintor. Después del rascado, hay que finalizar con un papel abrasivo fino y retirar el polvo resultante del decapado.
Cómo quitar pintura sin disolvente
Hay muchas personas que prefieren quitar la pintura de su barandilla metálica, sin recurrir a disolventes fuertes, ya sea por razones de salud o medioambientales. En esos casos, lo ideal será recurrir al decapado manual o mecánico, sin abrasivos químicos, o al decapado térmico.
Decapado manual
Para quitar la pintura de una barandilla metálica de forma manual tendrás que utilizar herramientas como el raspador o la espátula, aunque para ello la pintura debería estar suelta o mal adherida. En caso de que no lo esté, el cepillo de alambre será la mejor opción para fregar el revestimiento y quitar la pintura adherida al metal.
Si se trata de aluminio o cualquier metal no ferroso que puede dañarse con facilidad, tendrás que realizar un cepillado suave para no rayar la superficie. En caso de que sea un metal ferroso, como el hierro forjado o el acero, podrá realizar un fregado más intenso, ya que son materiales más resistentes.
Limpiar la barandilla
Una vez hayas conseguido eliminar la pintura de la barandilla con el método más apropiado, tendrás que enjuagar la superficie y limpiarla cuidadosamente antes de aplicar el nuevo revestimiento. Esto incluye desempolvarla y enjuagarla con agua para eliminar todos los restos. En caso de que hayas usado un método manual, es posible que tengas que darle un último repaso con un disolvente.
Lo siguiente antes de proceder con el nuevo revestimiento será aplicar una imprimación que proteja el material de la corrosión y asegure una buena durabilidad del acabado.
Tipos de barandillas metálicas y su mantenimiento
En Audefor sabemos que las barandillas son elementos importantes en todo tipo de edificios comerciales, zonas residenciales y hogares, por lo que creemos que cuidarlas adecuadamente es esencial para preservar la estética y garantizar la seguridad. Dependiendo del material que elijas y su ubicación, requerirán un mayor o menor mantenimiento.
Por ejemplo, las barandillas de hierro son muy resistentes y requieren poco mantenimiento en interiores, aunque si las usamos en exteriores habrá que revisarlas cada cierto tiempo por si aparece óxido. En el caso de las barandillas de acero inoxidable, el mantenimiento es mínimo, ya que destacan por su alta resistencia y durabilidad, por el hecho de que no se oxidan ni les afecta la climatología.
Ahora que ya sabes cómo quitar la pintura de una barandilla metálica, aplícalo en tu día a día y cuéntanos cómo te ha ido.

