Aunque por fuera parezca que una escalera metálica está hecha de una sola pieza, no es así. Este tipo de escalera está formada por distintos componentes: zancas, peldaños, barandillas y pasamanos, entre otros.
A continuación, conoceremos en profundidad las partes de una escalera metálica, además de hacer una breve comparación con otros tipos de escalera para ver qué factores influyen en su mantenimiento y de qué materiales se fabrican.
Las partes principales de una escalera metálica
Una escalera metálica está compuesta de elementos estructurales, de tránsito y de seguridad y acabado. A continuación, vamos a conocer cada uno en detalle:
Elementos estructurales
Los elementos estructurales son la base que sostiene toda la escalera:
- Zancas: Son como las dos piernas de la escalera. Van de arriba abajo, siguiendo la inclinación y soportando la mayor parte del peso de la escalera. Las zancas pueden ir a los lados (zancas laterales) o en el centro (zanca central).
- Vigas de apoyo: Son como los travesaños que unen las dos piernas entre sí. Estos refuerzos horizontales van de lado a lado y su función es que las zancas no se abran, ni se doblen con el peso.
- Anclajes y placas de base: Son los puntos donde la escalera se fija al suelo o a la pared. La placa de base distribuye el peso y el anclaje es lo que la deja bien sujeta.
Elementos de tránsito
Los elementos de tránsito son los componentes por donde nos movemos al subir o bajar la escalera:
- Peldaños o escalones: Los peldaños son la superficie sobre la que pisamos. Cuando la escalera es de metal, el material suele ser de chapa, rejilla o tramex.
- Huella y contrahuella: La huella es donde apoyamos el pie (la parte horizontal del escalón), mientras la contrahuella es la vertical (la “pared” que hay entre escalón y escalón). En la mayoría de las escaleras metálicas, la contrahuella es abierta.
- Descansillo: El descansillo es la plataforma intermedia que divide la escalera en dos tramos. Se realiza en escaleras que son largas o hacen un giro.
Elementos de seguridad y acabado
Los elementos de seguridad y acabado son los que protegen a las personas y dan el toque final a la escalera.
- Barandilla: Se coloca en los laterales de la escalera, habitualmente en aquellas que son altas o tienen cierto desnivel, evitando así que nadie se caiga.
- Pasamanos: Es la barra horizontal que va encima de la barandilla y sobre la que apoyamos la mano. En algunos casos, el pasamanos está enganchado a la pared.
- Montantes o balaustres: Los montantes o balaustres son los barrotes verticales que van entre el suelo y el pasamanos, formando el cuerpo de la barandilla.
- Antideslizante: Es una pieza o tratamiento que se aplica sobre el escalón para evitar resbalones. Un claro ejemplo lo puedes encontrar en las bandas rugosas que hay sobre las escaleras del metro o del hospital.
¿Cambian las partes según el tipo de escalera metálica?
La respuesta a esta pregunta es sí, las partes cambian según el tipo de escalera. A continuación, te mostramos los tipos con las partes que tienen cada una de ellas:
- Escalera recta. Es la más completa. Al tener un diseño recto y abierto, necesita de todos los elementos de una escalera metálica.
- Escalera de caracol. Se coloca un eje central, sustituyendo a las dos zancas laterales. Los peldaños van anclados a este eje y se abren hacia afuera girando alrededor de él, como las agujas de un reloj.
- Escalera flotante. En este caso, no hay zancas, sino que los peldaños van directamente anclados a la pared (al igual que sucede con algunas barandillas), creando la sensación de que flotan en el aire.
- Escalera metálica exterior. También cuenta con todas las partes, con una pequeña particularidad: lleva un tratamiento especial anticorrosivo y antideslizante, ya que está expuesta a la lluvia y el frío.
- Escalera metálica interior. Sus partes son las mismas que las de cualquier escalera, pero los acabados son más cuidadosos con la estética. En este tipo de escalera, se suelen combinar materiales como la madera o el cristal.
¿Cómo afecta cada parte de la escalera al mantenimiento?
En cuanto a las zancas y vigas, se deben revisar periódicamente para ver si hay señales de óxido. La misma revisión se debe hacer con barandillas y montantes, comprobando que los anclajes siguen firmes, ya que pueden soltarse con el tiempo o a causa de golpes.
Por otro lado, es importante limpiar las partes con regularidad, especialmente los peldaños, ya que es donde más se acumula suciedad. Además, conviene revisar el antideslizante de los escalones, especialmente en exteriores, evitando así caídas y resbalones.
¿De qué materiales están fabricados estos componentes?
Principalmente, las piezas de una escalera metálica se fabrican con cuatro materiales: acero, acero inoxidable, hierro y aluminio. De todos ellos, el más usado es el acero, ya que es el más resistente, aguantando el peso y el desgaste que suele tener una escalera de uso diario.
Respecto al resto de materiales, el acero inoxidable es más resistente a la corrosión, por lo que se usa mucho en exteriores y entornos húmedos. En cambio, el hierro es igual de resistente que el acero, pero es más pesado, por lo que solo se usa en diseños más tradicionales. Finalmente, el aluminio es un material ligero y no es tan resistente a cargas pesadas, pero es la opción favorita para los diseños de interior, especialmente en hogares.
Además, en muchas escaleras metálicas es posible mezclar materiales: acero o hierro para la estructura y madera o cristal para los peldaños, priorizando no solo la resistencia, sino también la estética.
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